La primera visita de los niños al dentista se recomienda que se lleve a cabo al cumplir un año y luego haya una revisión de 2 veces al año. No utilizar el biberón ni chupón más allá de los 2 años para evitar problemas en el crecimiento cráneo facial.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma que las enfermedades bucodentales, como la caries dental, la enfermedad periodontal y la mal oclusión constituyen problemas de salud pública que afecta a los países industrializados y cada vez con mayor frecuencia a los países en desarrollo, en especial a las comunidades más pobres.

Las enfermedades bucodentales comparten factores de riesgo con las enfermedades crónicas más comunes como las enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes.  Siendo el factor de riesgo más importante una higiene bucodental deficiente.

La ortodoncia es la especialidad de la odontología que se encarga y se usa para corregir oclusiones dentales y/o esqueléticas, en niños y en adultos. En otras palabras, la ortodoncia corrige los huesos y los dientes que están mal colocados o situados, haciendo que los dientes se queden más alineados y bonitos.

Los resultados de la ortodoncia son más efectivos durante la infancia, ya que durante el desarrollo es más fácil corregir los defectos óseos y las malposiciones dentales de los niños para lucir en la etapa adulta una bonita sonrisa.

Estas son algunas recomendaciones que deberías tener en cuenta antes de llevar, por primera vez, a un niño al dentista:
  • En la primera visita al consultorio odontológico, es recomendable hacerle al niño solamente el examen clínico y su historia clínica. El profesional debe explicar al niño y a los padres en qué consistirá el tratamiento dental. Ambos padres deberían acompañar al niño en su primera consulta.
  • Durante las visitas sucesivas los padres no deben permanecer en el consultorio, con el fin de que el odontólogo pueda establecer una relación estrecha y directa con el pequeño paciente.